de humo

Como un temblor o un punteo en tus tendones desnudos. Tienes las ganas descalzas y te das cuenta de que te has vuelto a acostar sin bragas y te cuelga un zapato del dedo gordo del pie. La punta del tacón está machacada de recorrer ciudades llenas de adoquines, y es que siempre fuiste peregrina de los bares y las camas ajenas. Le sabía la boca a tabaco y a semen, su sangre, fría y amarga, se convierte en sorbete de limón en un amanecer de resaca, con copas de más diluviando en su almohada. Olía a borracho, a sudor ajeno, a carne, y había perdido la noción de todos sus puntos vitales. Le pesaban las piernas y le zumbaba la cabeza. Ni siquiera ella sabía si se había ido o había vuelto de muy lejos. La niebla era la misma que ayer y las manzanas de caramelo habían dejado de devolverle a su infancia. Como para no desconfiar del gotéele que araña, del frío, de las nubes que escarchan o del negro de las paredes. Mala suerte. Es tan elegante y combina con tantos colores que es difícil pensar que es un adversario decente.

Anuncios

Acerca de ehrre

- ¿las vivencias de su vida? - no, de subida - oh Ver todas las entradas de ehrre

6 responses to “de humo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: